viernes, 11 de octubre de 2013

La maldad en el corazon del hombre

 

La maldad en el corazón del hombre
 

Hace poco recibí un video que explicaba por qué existe maldad en los hombres. En este un profesor le explicaba a sus alumnos que Dios había creado la maldad del hombre y uno de sus alumnos le respondía que No!. Que así como No existe el frío sino la ausencia de calor, ni existe la oscuridad sino la ausencia de Luz, de esta misma forma No existe la maldad en los hombres sino la ausencia del amor de Dios en el corazón de las personas.

 

En realidad, cuando el amor de Dios No está presente en el corazón del hombre surgen una serie de reacciones a nuestros miedos, y cuando actuamos desde nuestros miedos, podemos llegar a destruir todo lo que se nos atraviese. Es aquí cuando nuestro corazón se divide.

 
De esto se trata esta historia, de cómo el amor de Dios llega al corazón del hombre…

 
Cuando yo era un niño me gustaba ver dibujos animados en TV. Entonces recuerdo al Pájaro Loco, Las Urracas Parlanchinas, Porki, Bugs Bunny, Correcaminos, etc.. (No soy tan viejo jajajaja). Una de las imágenes que más me gustaba era la del diablo en el oído izquierdo y la del ángel en el derecho, cada uno ofreciendo su punto de vista en alguna situación.

 

Hoy esos dos personajes, Diablo y Angel, son para mí una realidad. Pero no el que tiene cachos de color rojo, ni el otro con alitas y aureola en la cabeza… sino esas dos voces que te hablan constantemente taladrando tu mente: Una te quiere tumbar y la otra te quiere levantar.

 

Para mi esas voces se debaten en lo que llamo FÉ y MIEDO. La FÉ te levanta y el MIEDO te tumba. El miedo te dice NO vas a salir de esto, todo terminó aquí… La FÉ te dice tu SÍ PUEDES, cree, levántate y espera confiado.

 

Cuando No hay FÉ en el corazón del hombre, este actúa desde el MIEDO y es aquí donde surge “la Maldad”. Es aquí donde estarías dispuesto a atropellar a quien se te atraviese en el camino, con tal de obtener para ti mismo y en tus propias fuerzas lo que sientes que No podrías obtener desde la FÉ, porque No la sientes.

 

Así es, una persona con carencia de FÉ. Siente que no puede lograr cosas, que no puede mejorar sus relaciones, que no va a salir de su crisis financiera, que no va a tener una casa propia, que no va a sanar, en fin. Sus creencias se convierten cada vez más en un ancla en su vida y lo van llevando al fondo del mar, en donde la presión lo va destruyendo poco a poco. Y como no cree que pueda recibir bendiciones, entonces traspasa todos los límites para conseguir y alcanzar sus cada vez más limitados sueños.

 

Ahora, no quiero que confundan la FE activa con la FE pasiva. La activa es aquella en la cual tú crees y actúas conforme a lo que crees, es decir, te arriesgas. La FE pasiva es aquella en donde te quedas esperando a que caiga un rayo del cielo y cambie las cosas. Vas a necesitar de las dos definitivamente, pero lo que realmente debes hacer es actuar; haz tu parte y Dios se encargará de la otra, aquí solo es cuestión de tiempo y de saber esperar.

La FE está viva dentro de ti,  si quieres ver oscuridad eso es lo que veras, si te propones ver luz esta llegará a tu vida. 

Cada nuevo día me convenzo más de que Dios se manifiesta a través de las personas, es decir, todo lo que llega a tu vida, llega a través de alguien. Y es Dios quien usa a esas personas para bendecirte, es Él quien a través de esa voz de FÉ les transmite a sus corazones el deseo de ejecutar la Acción. Y estos se trasladan a donde estés tú para darte lo que Dios te quiere dar.

 

Yo he sentido una fuerza enorme en mi corazón por darle a alguien un mensaje o un regalo o por ejemplo, perdonarle una deuda. Y cuando lo hago me sorprendo a mí mismo, quedo así como… y qué me paso? Jajaja cómo fue que hice eso?

 

Pero también sentí alguna vez una batalla interior en la cual una voz dice: Respóndeles, devuelve el daño, no te dejes! etc. y la otra voz dice No!!!,  suéltalo! y renuncia a tu derecho.

 

Hoy cuando siento en mi interior la presión por algo que me tiene cargado negativamente contra otra persona, lo manejo diferente. Tuve que aprender a quedarme quieto y callado, aprendí a soltar y a dejárselo a Dios. Y sí, puede que llore de la frustración por no actuar, por sentirme humillado, pisoteado. Pero he aprendido que callar me ayuda más a mí que a los demás (ya que estoy derrotando a mi Ego), aunque ellos crean que ganaron (pierden porque son dominados por su Ego). He elegido no confrontar situaciones que no me corresponde enfrentar.  La batalla No es mía es de Dios! 

 

Es así como recordé al exnovio de una amiga. Esta pareja se separa después de 5 años de vivir juntos, tiempo durante el cual vivieron como un matrimonio si se puede decir así. Lo que generó la separación fue la obsesiva inseguridad que sentía este hombre. Era incontrolablemente celoso con su mujer, y bueno ella abrió puertas que no debía abrir. Después de la separación, este comienza a perseguirla durante varios meses, a maltratarla verbalmente, e incluso la amenazaba con destapar a todo el mundo lo que ella supuestamente era (en su cabeza por supuesto).

Tuve la oportunidad de hablar con él un par de veces porque sentí misericordia por su situación y veía su rabia, frustración y dolor desconsolado, al punto de inventar una supuesta relación ficticia que ella tenía con otra persona un año antes de separarse. Es realmente increíble cómo este hombre destruyó su relación por dejarse llevar por esas voces oscuras en su interior, por su miedo a perderla. Y aunque el problema no era solo de él, era él quien debía tomar las riendas de la situación y sacarla adelante, o sea No conectarse con las circunstancias.

Dios usa incluso estas desafortunadas situaciones para formar a las personas, para hacernos crecer. Para revelar lo que hay dentro de nosotros que aún debemos cambiar.

Tengan la plena seguridad, de que cada vez que ustedes estén viviendo lo mejor de sus vidas, llegarán esas voces a decirles: “Esto No es Real, se va a acabar, fíjate en tal detalle, no te quiere por esto.., esto será igual de mal como en el pasado…, etc…”. Si, ese diablito en tu oído izquierdo está abonando todo para desatar la tercera guerra mundial en tu mente.

Y es aquí a donde quiero terminar esta historia, en tu mente… la entrada a tu mente son los ojos y tus oídos. Ellos depositan la información incompleta que recibes del mundo en tu mente y dependiendo de qué tan relevante sea esa información, está pasa a tu corazón. En él se almacena y una parte de esta información se degrada en miedo o la mal llamada oscuridad. Cuando comencé esta historia les conté que Einstein indicaba que No existía la Oscuridad sino la ausencia de Luz y esa Luz es el amor de Dios en tu vida.

La buena noticia es que eres tú quien decide lo que se almacena en tu corazón y cómo lo almacenas, eres tú quien tiene el poder de filtrar los pensamientos, de rechazar los oscuros, débiles y negativos y modificarlos por los brillantes, fuertes y positivos…

Con los años acumulamos “basura”, y esta comienza a gobernar nuestras acciones y reacciones, haciendo que veamos las situaciones con los lentes equivocados que filtran la verdad y nos hacen ver la mentira de esas “diablescas” voces.

 

Deja que Dios ilumine tu corazón y lo inunde de su amor. Pide en oración que ponga FÉ y confianza abundante en tu corazón y que te de la sabiduría para sentirlo y dar ese amor a los demás de forma incondicional (es decir, a pesar de todo lo terrible que hayan hecho, estén haciendo o creas tu que van a hacer…). Con el tiempo verás cómo tu vida será poco a poco transformada y la supuesta maldad del hombre desaparecerá para siempre.

 

En la Biblia Jesús decía: Lucas 10:27 “Amarás al señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y amarás a tu prójimo como a tí mismo!

 

Conoce el amor de Dios (el que TODO lo perdona) y así aprende a amarte a ti mismo, para que puedas amar a los demás! Y aprenderás a amarte a ti mismo cuando aprendas a aceptarte tal como eres! Con lo que tienes y con lo que no, con lo que te sobra y con lo que te falta! Cuando No niegues ni ocultes lo que eres.

 

Un gran abrazo para aquellos que dejarán inundar su corazón del amor de Dios y no más de la maldad del hombre.